La costumbre de la botella, sustituida por un grifo
El agua embotellada son cajas que cargar, botellas que guardar y plástico que tirar cada semana. Un dispensador toma el agua que ya entra en su casa y la convierte en agua buena de beber: sin gas, fría o con gas, cuando usted quiera.
Comodidad
Sin cajas que subir y sin botellas en el armario. Llena un vaso o una botella directamente del grifo.
Sabor
Filtrada y fría, y con gas al momento si elige un modelo con carbonatación. Sin sabor a plástico.
Mucho menos plástico
Una casa que deja de comprar agua embotellada lleva muchas menos botellas al punto limpio cada mes.